A pesar de la bravuconería de The Beatles, no hay personaje que pueda competir en fama con el predicador de Galilea que habló del amor a los demás, lloró ante la tumba de Lázaro y murió ajusticiado por las autoridades religiosas y civiles de su época. Por eso, quienes se atreven a llevar la vida de Jesús a la pantalla grande -o a la chica- se enfrentan con el dilema de contar una historia que todo el mundo conoce a la perfección desde el inicio hasta el final.
Leer más: El Colombiano | Colombia
